Falla cardíaca afecta a 95 mil costarricenses

  • Adultos mayores son más propensos a sufrir de insuficiencia cardíaca.
  • Los buenos hábitos de vida, un adecuado control médico y un tratamiento individualizado contribuyen a mejorar la calidad de vida y disminuir el riesgo de muerte.

 

Mayo 2016. El sedentarismo, la obesidad, el alcohol, el tabaco, la diabetes y la hipertensión arterial inadecuadamente tratadas, son los principales enemigos que afectan de manera directa, el buen funcionamiento del corazón. En Costa Rica sufren insuficiencia cardíaca entre un 1 a un 2% de la población, en especial, los adultos mayores con 65 años o más años.

Nuestro país ocupa el quinto lugar en Centroamérica, en las estadísticas de pacientes con este tipo de enfermedades. La lista la encabeza Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua.

Según comentó el doctor Hugo Arguedas, cardiólogo especialista en arritmias del Hospital Calderón Guardia, la causa más común de insuficiencia cardíaca en el país son los infartos o cardiopatías isquémicas. Cerca del 50% de los pacientes con insuficiencia cardíaca tienen enfermedad isquémica cardíaca por afección de sus arterias coronarias.

¿Por qué falla el corazón?

Las enfermedades crónicas del corazón representan el proceso final de una serie de enfermedades cardiovasculares, entre ellas, la cardiopatía isquémica, la hipertensión, la diabetes, los problemas congénitos y adquiridos del corazón y sus estructuras (cardiomiopatías, valvulopatías), entre muchos otros.

Por esta razón, el doctor Arguedas recomienda estar alerta a una serie de síntomas con el fin de diagnosticar en forma temprana y evitar que la enfermedad avance y complique el estado de salud de las personas, entre ellos:

  • Falta de aire al caminar o al realizar cualquier tipo de esfuerzo, por ejemplo, caminar 200 metros.
  • Cansancio permanente.
  • Hinchazón en los pies.
  • Arritmias cardíacas (palpitaciones intensas del corazón).
  • Dolor en el pecho.

 

“La insuficiencia cardiaca ha ido aumentado con los años, principalmente, debido a la longevidad de la población y a un estilo de vida enfocado en el sedentarismo, los malos hábitos alimenticios y un inadecuado control médico, especialmente en aquellos pacientes que sufren hipertensión arterial y diabetes”, señaló Arguedas.

El tratamiento adecuado

Una vez que el paciente ha sido diagnosticado, es fundamental que lleve un estricto control médico y un tratamiento de acuerdo a sus necesidades. Actualmente, existen diferentes formas de tratar a este tipo de personas mediante la promoción de estilos de vida saludables, el tratamiento con medicamentos que disminuyen el crecimiento del corazón y mejoran su fuerza de contracción así como el uso de dispositivos, recomendados para aquellas personas que permanecen sintomáticas a pesar del tratamiento y tienen deterioro de la función cardíaca.

Se estima que cerca de un 15% de la población con insuficiencia cardíaca, es candidata para utilizar dos tipos de tratamientos que implican la implantación de pequeños dispositivos en el cuerpo: un desfibrilador automático implantable, o bien, un marcapaso para terapia de resincronización cardíaca.

1. El desfibrilador automático implantable

  • Es un dispositivo muy especializado, como un pequeño computador, del tamaño de un reloj de bolsillo, que se implanta debajo de la piel -generalmente en el lado izquierdo- justo debajo de la clavícula. Está diseñado para tratar arritmias graves que producen frecuencias cardíacas peligrosamente rápidas; monitoriza el corazón continuamente y en caso de ocurrir una de esas arritmias intenta restaurar la frecuencia cardíaca normal. Este tratamiento, equivale a disponer de un equipo de respuesta de emergencia 24 horas al día, los 7 días de la semana.

 

2. Terapia de resincronización cardíaca

  • Se trata de un dispositivo que envía pequeños impulsos eléctricos indetectables a las dos cámaras inferiores del corazón mediante cables que se implantan en los ventrículos, con el fin de ayudarles a latir a la vez, de una manera más sincronizada. Esto mejora la capacidad del corazón para bombear sangre, mejora la mecánica de contracción del corazón, aumenta su fuerza y, como consecuencia, disminuye los síntomas de la persona con insuficiencia cardíaca y el riesgo de ser hospitalizado.

 

Ambos tratamientos están disponibles en la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y son implantados en diferentes centros médicos del país -en los pacientes que por su perfil clínico- son candidatos para realizar este tipo de terapias tras haber sido valorados y seguidos por cardiólogos.

Finalmente, el doctor Arguedas, recomienda realizar un cambio en el estilo de vida, perder peso de manera controlada, preparar los alimentos con poca sal y grasa, eliminar el fumado; así como llevar un control estricto de la diabetes y la hipertensión.

 

 

María Paz Ramírez

Gerente de cuenta . Correo electrónico: mariaramirez@nexopr.com

Cel.: +506 7012-4990

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